Elegancia proviene de la voz latina “eligere” que significa saber escoger, elegir.
Ser elegante es mostrar lo más bello de ti. Elegir entre ser una mujer más, o ser, por el contrario, “única”, aunque eso signifique tener que enfrentarse al mundo, ir contracorriente.
Hoy en día la mujer debe ser moderna con prudencia y naturalidad, que el equilibrio entre el ser moderna y ser elegante muestre el carácter de su propia personalidad. Tener la fascinante dualidad de la intimidad de tu interioridad (protección de tu propia intimidad) y transparencia de tu y exterioridad (aquello que los demás ven) así se reflejará en tu manera de vestir. Todo ese conjunto te hará elegante, misteriosa y atractiva a los ojos de los demás.
