¡RECORDAD! “las gemas vivas, como el coral, las perlas, así como el lapislázuli (tiene incrustaciones de pirita y se dañaría). Gemas realizadas con colmillos de coyote (aunque, actualmente, casi no se comercializan, sí se utilizaban antiguamente), las realizadas con hueso y las gemas de “lava”, conchas, madre perla y selenita. No pueden mojarse.
También debes tenerse cuidado al usar productos de belleza (cremas limpiadoras, perfumes, laca para el cabello...). Ponte las joyas, una vez terminada la sesión de belleza.
Limpieza de joyas.
Si presenta manchas o está sucia: utilizaremos remedios sencillos y caseros:
- Unos paños, secos, de fibra natural: algodón, lino, franela etc… Un paño húmedo.
- Bicarbonato (muy efectivo con la plata).
- Un bol con agua. Agua caliente si la pieza tiene filigranas con zonas muy intrincadas para sumergirla.
- Pasta y un cepillo de dientes, suave y bastante usado, para acceder a zonas pequeñas y que utilizaremos con suma delicadeza para evitar desprender o arañar las gemas delicadas.
1-Para aquellas joyas que se ven opacas y han perdido su brillo
Dá magníficos resultados; frotarlas, suavemente, con un cepillo de cerdas, también suaves, (sirve cualquier cepillo de dientes muy usado), untado con un poco de pasta dentífrica. Posteriormente lávalo cuidadosamente con agua caliente. El resultado es magnífico.
2-Cómo limpiar joyas de plata
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Frota la pieza con un paño de algodón humedecido y un poco de bicarbonato en polvo. |
Si la limpieza se lleva a cabo habitualmente, frotar la pieza ligeramente con un paño seco, eliminará las manchas parduscas del óxido.
Si la mancha es oscura y profunda; las piezas se sumergen, totalmente, en un recipiente con agua y bicarbonato sódico y se hierven durante unos minutos (de 3 a 5). Si dispones de un recipiente de aluminio, úsalo, puesto que debido a la diferencia de potencial entre la plata y el aluminio se crean pequeñas corrientes eléctricas que rápidamente harán que la plata quede perfecta y con todo su brillo. Las platas nieladas u oscuras, llamadas piezas oxidadas, con cavidades en tonos obscuros (antigüedades), no deben limpiarse por este procedimiento, porque quedarían totalmente blanqueadas.